Es curioso saber que la vida, tal y como cada uno la siente, no es más que un conjunto de sentimientos engendrados por ella misma y los que nos rodean que provocan la toma de unas u otras decisiones que, por su parte, van encadenadas a otra serie de sentimientos que vuelven a asumir el papel de la primera tanda.
Se nos concede la existencia sin preguntarnos si la queríamos, nacemos, crecemos, aprendemos, sentimos, decidimos… vivimos. No hay más, pero, sin embargo, eso no es nada.
No creo que sea acertado describir la vida, así, en singular, con unas pocas palabras genéricas, porque cada una de ellas es infinitamente diferente a sus compañeras. La mención de la selección de un camino u otro, los pensamientos que conllevan y la influencia de todo lo demás no tiene sentido si no se especifica. Y es que, ¿qué clase de definición sería una en la que su idea descrita no pudiera identificarse?
Así pues, la vida es un no mastiques con la boca abierta y el que asientas con una mueca de resignación, o no; es el regalo de un peluche y el que lo abraces todas las noches junto a ti, o no; un qué bien te sienta esa camisa y el que la vistas cada dos días, o no; un diez en Educación Física y el que te apuntes a hacer deporte, o no; un día de lluvia y el que te quedes en casa viendo una película, o no; un enamoramiento y el que te sea correspondido, o no; un libro y el que disfrutes con su lectura, o no; un fallecimiento y el que no superes la tristeza, o no; un, un…
La vida soy yo, eres tú, es él, es ella.
Se nos concede la existencia sin preguntarnos si la queríamos, nacemos, crecemos, aprendemos, sentimos, decidimos… vivimos. No hay más, pero, sin embargo, eso no es nada.
No creo que sea acertado describir la vida, así, en singular, con unas pocas palabras genéricas, porque cada una de ellas es infinitamente diferente a sus compañeras. La mención de la selección de un camino u otro, los pensamientos que conllevan y la influencia de todo lo demás no tiene sentido si no se especifica. Y es que, ¿qué clase de definición sería una en la que su idea descrita no pudiera identificarse?
Así pues, la vida es un no mastiques con la boca abierta y el que asientas con una mueca de resignación, o no; es el regalo de un peluche y el que lo abraces todas las noches junto a ti, o no; un qué bien te sienta esa camisa y el que la vistas cada dos días, o no; un diez en Educación Física y el que te apuntes a hacer deporte, o no; un día de lluvia y el que te quedes en casa viendo una película, o no; un enamoramiento y el que te sea correspondido, o no; un libro y el que disfrutes con su lectura, o no; un fallecimiento y el que no superes la tristeza, o no; un, un…
La vida soy yo, eres tú, es él, es ella.